Optimizar la tasa de conversión (CRO) es fundamental para cualquier empresario de e-commerce. No basta con atraer tráfico; el objetivo real es convertir a esos visitantes en clientes leales. Las buenas prácticas incluyen el uso de llamadas a la acción (CTA) claras, la simplificación del proceso de pago y la optimización de la velocidad de carga del sitio. Un diseño intuitivo y descripciones de producto detalladas con fotos de alta calidad generan confianza y facilitan la decisión de compra. Monitorear el comportamiento del usuario mediante mapas de calor puede revelar puntos de fricción que impiden las ventas.